En el tiempo que estamos viviendo, nunca se ha valorado tanto la cercanía con la familia, amigos, con quienes amamos y nos hacen felices. La memoria afectiva siempre ha tenido un papel importante en la vida de todos. Guardar piezas que nos remiten a buenos recuerdos, como fotografías, joyas, artesanías, recuerdos de viajes y hasta objetos coleccionables como medallas, camisetas deportivas, vinilos, entre otros, forma parte de la cotidianidad y siempre está en auge en la decoración. ¿Y cómo hacer esto?
De acuerdo con el empresario y especialista en enmarcado, Gian Zucoloto, al frente de la Galería Moldura Minuto, basta con “enmarcar cuadros, fotografías, obras de arte, piezas coleccionables en diversas formas, colores y tamaños”, explica el especialista.
“Contamos con diversas espesores y tipos de molduras ‘prime’, hechas con madera maciza de reforestación, molduras con Sello FSC de Protección Ambiental (en material pet reciclado), enmarcado en vidrio, con fondo en celulosa de ph neutro, etc. que guardarán por un buen tiempo el acervo de memorias del cliente”, afirma Zucoloto. “Las molduras preservan materiales que pueden deteriorarse con el tiempo y además protegen las obras y objetos”, explica.
Lo importante en este caso es preservar las memorias y proyectarlas en el ambiente de su preferencia, trayendo la origen, identidad de cada uno y serenidad para disfrutarlas con la familia y amigos.

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