El ultrasonido es un examen de imagen que permite observar estructuras a través de ondas de alta frecuencia, que ecoan y, como respuesta, forman imágenes en tiempo real. Es común utilizar este tipo de examen para ver el funcionamiento de órganos como el corazón, hígado, pulmones, útero… pero, ¿puede beneficiarse la piel, el órgano más grande del cuerpo humano, de este tipo de examen?
En la piel, a través del ultrasonido es posible examinar sus capas, así como vasos sanguíneos. Es posible estudiar tumores y lesiones de piel por todo el cuerpo, permitiendo medir también el grosor de la piel.
Según la dermatóloga Karina Mazzini, en lesiones de piel el ultrasonido puede ayudar en el diagnóstico, la evaluación y el tratamiento. “Podemos, por ejemplo, diferenciar la composición de la lesión y saber la ubicación exacta de acuerdo con las capas de la piel. Con un análisis solamente clínico, estas lesiones podrían ser erróneamente confundidas y mal interpretadas”, dice la médica.
Otra aplicabilidad es en la identificación de los diferentes cánceres de piel. "La ultrasonografía indica si estamos ante un tumor más o menos agresivo y el grosor de la lesión, además de contribuir para la planificación de la cirugía de extracción, ya que el médico sabrá precisamente el área a ser tratada”, afirma Karina.
Además, el examen también favorece el monitoreo del postoperatorio. Karina explica que el ultrasonido permite una "lectura de la piel” que funciona como un brazo derecho del dermatólogo tanto para identificar enfermedades como para auxiliar en procedimientos estéticos. "El ultrasonido permite verificar la diferenciación de algunos tipos de rellenos cutáneos, como ácido hialurónico”, completa Karina.
La tecnología de ondas del ultrasonido también ha llegado a equipos que ayudan en la búsqueda de la belleza. “En dermatología también tenemos otro tipo de ultrasonido, que es el micro y macro enfocado. Este ayuda a reducir la flacidez y la grasa localizada y a combatir los efectos del envejecimiento en el cuerpo y en la cara”, explica ella.
La dermatóloga Irene Baldi explica que el ultrasonido Micro y Macro Enfocado son tratamientos que fueron desarrollados con el objetivo de proporcionar un efecto de lifting de forma no invasiva y no quirúrgica. “Esta tecnología utiliza el calor para promover una mejora en la flacidez, las ondas logran penetrar en las capas más profundas de la piel y así, mapean la estructura donde es necesario el tratamiento”, explica la dermatóloga.
El Ultrasonido Micro enfocado se utiliza para tratar pequeñas áreas como rostro y cuello, ya el macro, como su nombre indica, para regiones más grandes, como brazos, abdomen, etc. Utilizamos mucho este tratamiento con bioestimuladores que agregan aún más en el resultado deseado, destaca Irene.



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