Cuando hablamos de reforma tributaria, el tema afecta a toda la población, ya que involucra a inversores, empresarios y trabajadores.
El actual gobierno intenta implementar una reforma desde mediados del mandato, pero sin éxito, y sin posibilidades de que ocurra este año debido al proceso electoral, la apuesta es el cambio en el Impuesto sobre la Renta.
Con el aplazamiento el pasado 31 de mayo, ocasionado por la falta de senadores para votar la propuesta, la idea es abordar la cuestión del IR.
Para el abogado especialista en Derecho Tributario Sandro Rizzato, la Reforma Tributaria en general afectaría diferentes impuestos, la imposición de alícuotas de algunos impuestos, y los volúmenes financieros recaudados por los municipios, estados y la Unión. “Esto no está agradando ni al sector empresarial ni al de servicios, pero tenemos que pensar en el consumidor que al final acaba pagando la cuenta más alta”, afirma.
Así, la meta del gobierno es aprobar la Reforma del IR que llegó a ser aprobada por la Cámara el año pasado. “El proyecto también tiene resistencia del Senado, debido al aumento de la exención del impuesto para personas físicas y la reducción de la carga para personas jurídicas y la tributación de dividendos”, explica Rizzato.
De acuerdo con el abogado, en una declaración reciente, el Ministro de Economía Paulo Guedes, dijo que pretende gravar a los ‘super-ricos’ y esto, por supuesto, no agrada a los empresarios de alto nivel que invierten y también dejan buenas cantidades en impuestos. “En fin, el tema deberá continuar y lo ideal es no bloquear aún más las inversiones en el país y dificultar la vida del empresariado, ya que el mayor problema actual es gravar la producción y el consumo y no la renta”, puntualiza Rizzato.

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