Es necesario estar atento y cuidarse
Al llegar a tres años desde que apareció el Coronavirus – la pandemia se extendió en 2020, pero el virus apareció a finales de 2019 – lo que se debate actualmente son las diversas secuelas que existen en los recuperados de la enfermedad. Un estudio realizado en la Universidad Federal del Espíritu Santo (UFES) dirigido por la neumóloga y especialista en Medicina del Sueño, Jéssica Polese – que comenzó en 2020 y siguió a 44 pacientes recuperados de Covid para evaluar la función pulmonar durante su recuperación - mostró otros síntomas además de los de vía respiratoria, en exámenes realizados 30, 90 y 180 días después del alta hospitalaria. “Además de alguna secuela en el pulmón, otras comorbilidades surgieron en el organismo de quienes tuvieron la enfermedad en su forma más grave, incluyendo la depresión”, dice la neumóloga. De acuerdo con el estudio, el 28% de los pacientes presentaban depresión, el 36%, ansiedad y el 44%, fatiga. Otros 44% del total reportaron dormir mal. La Covid larga o crónica, como se conoce en el medio médico, provoca diversos síntomas en pacientes que tuvieron la enfermedad en forma grave, que tenían comorbilidades y también en quienes no tenían ningún problema de salud, pero fueron infectados. “Entre las principales quejas, están la fatiga, tos persistente, dificultad para respirar, la pérdida del olfato o del gusto en algunos períodos, dolores de cabeza frecuentes, caída del cabello, cansancio, pérdida de memoria, etc.”, afirma Jéssica. Otro estudio conducido por científicos de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos (NIH) este año, descubrió que la propia respuesta inmune desencadenada por la contaminación con el Sars-CoV-2, virus causante de la enfermedad, puede provocar daños e inflamaciones en los vasos sanguíneos del cerebro y estar detrás de problemas de pérdida de concentración y la “niebla mental”. Para la neumóloga, son pruebas de que la Covid larga puede afectar al organismo de diversas formas y elevar el riesgo del paciente de tener un Accidente Vascular Cerebral (AVC), enfermedades cardiovasculares, metabólicas, entre otras. “También hemos visto hoy el aumento de la depresión, debido a que los síntomas varían desde el orden psiconeurológico hasta síntomas físicos incapacitantes que causan un enorme sufrimiento físico y mental”, explica Jéssica. Estos individuos tienen quejas de ansiedad, pánico, alteraciones en el sueño y síntomas depresivos, y son aún peores en aquellos individuos que necesitaron hospitalización o presentaron cuadros más graves”, relata la médica. De acuerdo con la médica, las alteraciones en el sueño ya son un factor preocupante pues afectan directamente al organismo, y aliado a posibles secuelas de la Covid puede ser un factor mayor de riesgo para la salud. Es necesario orientar a los pacientes sobre tratamientos enfocados en cuidar traumas debido al aislamiento, la pérdida de amigos y familiares que influyen aún más en el bienestar. “Este escenario causa un empeoramiento creciente y origina síntomas. Las alteraciones físicas incluyen problemas cardiovasculares, pulmonares y musculares tan intensos y a veces limitantes”, explica Jéssica.
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