Una nota técnica divulgada por el IEPS (Instituto de Estudios para Políticas de Salud) sobre los datos de la Vigilancia de Factores de Riesgo y Protección para Enfermedades Crónicas por Encuesta Telefónica (Vigitel) mostró que la desigualdad socioeconómica es determinante para el surgimiento de enfermedades crónicas, entre ellas la hipertensión y la diabetes, y que el riesgo de adquirir estas enfermedades llega a ser dos veces mayor en aquellos que tuvieron una educación formal por más tiempo.
Para la endocrinóloga y Especialista en Medicina Deportiva, Gisele Lorenzoni, a causa de la pandemia y de diversos datos ya divulgados, la pobreza y el desempleo han aumentado, además de los precios de los alimentos, y esto refleja directamente en la salud de la población de bajos ingresos. “Muchos han recurrido con mayor frecuencia a alimentos industrializados y embutidos, además de ‘fast food’, y esto es un factor de riesgo”, aclara la médica.
La diabetes es una enfermedad que eleva los niveles de glucosa en la sangre y puede ser ocasionada por el sobrepeso. La hiperglucemia debe ser controlada por estar asociada a lesiones de microcirculación. “Con el tiempo, estas lesiones pueden perjudicar el funcionamiento de varios órganos como riñones, ojos, nervios y corazón”, explica la endocrinóloga. Por otro lado, la hipertensión es una enfermedad silenciosa y por ello peligrosa, y también puede afectar la circulación sanguínea.
“Con las dos enfermedades que más afectan a la población brasileña debido al sedentarismo, la obesidad y la mala alimentación, esta investigación enciende aún más la alerta sobre estos grupos de menor ingreso y escolaridad, que están pasando por esto”, afirma la médica.
Para ella, el sistema de salud también debe estar atento a estas enfermedades, porque el reflejo llegará, con pacientes crónicos necesitando tratamiento constante y, además, otras enfermedades que son ocasionadas por estas.

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