Quien duerme mal siente más dolor. Todo porque la falta de sueño aumenta la cantidad de interleucina 6 (IL-6) y células inflamatorias, desencadenando un proceso que sensibiliza el sistema nervioso. “Es lo que llamamos hiperalgesia”, explicó el neurólogo y especialista en dolor, Ramon D’ Ângelo Dias.
De acuerdo con él, esta sensibilización puede hacer que un dolor más leve se vuelva aumentado para el paciente. “Por eso, en el tratamiento del dolor, especialmente el crónico, desarrollar hábitos saludables como buena alimentación y sueño de calidad contribuirán a una recuperación significativa”, explicó el médico.

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