Acaba de llegar al mercado beauty un aliado de peso en la lucha contra el fotoenvejecimiento y los daños solares acumulados a lo largo de los años. Ya están disponibles en el país, los protectores solares con enzimas reparadoras del ADN, como los de la marca Isdin, que ofrecen más que protección: prometen reparar los daños ya causados por la exposición al sol.
De acuerdo con la médica Renata Melo, esta tecnología representa un avance importante en el cuidado diario de la piel. “Sabemos que el filtro solar tradicional protege contra los daños futuros, pero no corrige lo que ya se ha hecho. Estos nuevos protectores con enzimas actúan exactamente ahí: ayudan a reparar mutaciones en el ADN celular provocadas por el sol, reduciendo el riesgo de cáncer de piel y el envejecimiento prematuro”, explica la médica. Estas enzimas —como la fotoliasa— son activadas por la luz visible y trabajan durante la exposición solar, promoviendo una verdadera “limpieza” en el ADN de las células dañadas.
De cualquier forma, Renata recuerda que, a pesar de la innovación, el uso de estos productos no sustituye otras formas de protección. “No es porque el protector tenga una enzima reparadora que debemos abusar del sol. Es un gran refuerzo, pero lo básico sigue siendo válido: reaplicar el protector cada dos o tres horas, usar sombrero, gafas de sol, evitar la exposición solar en horarios pico y mantener la piel hidratada son hábitos que hacen toda la diferencia”, alerta.


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