¿Quién no ha escuchado a alguien decir que después de un procedimiento quirúrgico el cabello comenzó a caer? Y más, ¿atribuir la caída al proceso anestésico o a la cirugía? ¡Es importante desmitificar esta historia! El procedimiento quirúrgico en sí no tiene nada que ver con la caída de cabello. Lo que provoca la caída es la mala nutrición del organismo para enfrentar la cirugía, que provoca inflamación en algunos tejidos y órganos y el estrés de la situación.
De acuerdo con el médico anestesista de Hypnos, Pedro Dettogni, la anestesia se realiza para brindar comodidad y alivio del dolor, además de hacer posibles algunos procedimientos, pero ni ella ni la cirugía, que es una lesión al organismo, aunque calculada, son responsables de la caída de los cabellos.
“El proceso de recuperación postquirúrgica y de cicatrización del lugar operado dura meses, lo que perjudica la nutrición de algunos órganos y tejidos y por este motivo, en algunos casos, principalmente en organismos que no están bien nutridos, es posible que la caída de cabello ocurra”, explicó el médico.
Las cirugías mayores tienen mayor probabilidad de llevar a la caída de cabellos, ya que generan lesiones mayores, siendo necesarios más nutrientes para recuperar el lugar lesionado.
Pedro también dijo que es fundamental controlar el estrés emocional en los días previos a la cirugía, ya que también puede ser responsable de agravar la caída de los cabellos. “La adrenalina liberada en una situación de estrés dificulta la llegada de sangre a los tejidos de la periferia, como es el caso de los cabellos, y por este motivo, menor es la cantidad de nutrientes que llega hasta ellos”, alertó el médico.
¿Cómo prevenir la caída?
Antes que nada, es importante tener una alimentación balanceada, rica en proteínas, sales minerales y vitaminas. Si ya existe una deficiencia nutricional incluso antes de la cirugía, esta puede empeorar bastante cuando el organismo requiera más nutrientes para recuperar el tejido lesionado.
De acuerdo con la nutricionista, Marselle Dettogni, las células del cabello necesitan proteínas, además de vitaminas y minerales, para mantenerse fuertes y saludables. Con buenos hábitos alimentarios es posible evitar la caída y acelerar el crecimiento capilar, especialmente después de una cirugía.
“Comer alimentos ricos en proteínas contribuye al crecimiento del cabello porque los folículos capilares están hechos principalmente de este nutriente. Ya el espinazo y los frijoles poseen grandes cantidades de hierro, un mineral importante para la formación del cabello y para el transporte del oxígeno en la sangre. De esta manera, el oxígeno llega más rápidamente a las raíces capilares, lo que hace que los cabellos sean más gruesos y fuertes”, dijo ella.
Otra vitamina que merece ser consumida es la vitamina C, ya que favorece la síntesis y formación de colágeno, proteína esencial para el cabello.
Marselle dijo que el alcohol, el café, el azúcar y la harina refinada deben ser moderados por quienes tienen los cabellos más débiles, especialmente si tienen cirugía programada y en el postoperatorio.

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