Médicas relatan diversas alteraciones en la salud de las mujeres
¿Cuál mujer no se pone atenta cuando comienza a sentir oleadas de calor, sudores nocturnos, alrededor de los 45 años? Estos son algunos de los síntomas del período de transición de la menopausia. La menopausia es el título dado a la última menstruación de la mujer y significa el fin del período reproductivo de la misma. De acuerdo con la endocrinóloga Gisele Lorenzoni, es el período en que se agota el stock de óvulos de la mujer. “La menopausia, derivada de la pérdida de la actividad folicular ovárica sin otra causa patológica o fisiológica, ocurre típicamente entre los 45 y los 56 años”, explica la médica.
Durante este período de transición de la menopausia, aproximadamente el 50% al 75% de las mujeres presentan oleadas de calor, sudores nocturnos o ambos (síntomas vasomotores) y más del 50% presentan síntomas genitourinarios (Síndrome Genitourinario de la Menopausia - GSM). En esta fase, es muy importante que comience a buscar un profesional para evaluar la necesidad y la viabilidad de la reposición hormonal”, dice la endócrina.
De acuerdo con la médica especialista en Medicina del Sueño y presidenta de la Asociación Brasileña de Sueño (Regional ES), Jessica Polese, las mujeres tienen un sueño peor que el de los hombres por diversos factores. “Atiendo a diversas mujeres que sufren con el sueño, por varios motivos sociales, como tener una triple jornada (trabajar fuera, cuidar de hijos y del hogar), además de la atención al cónyuge, y aún biológico, debido al climaterio y la menopausia”, destaca.
“En la menopausia, la mujer sufre con alteraciones que pueden afectar el sueño, como oleadas de calor, sudores excesivos, dolores en el cuerpo, cambios de humor y ansiedad, sensibilidad mamaria, que pueden causar, sí, los trastornos del sueño”, resalta la médica.
Con la menopausia, la desaceleración del metabolismo y la tendencia al sedentarismo, es común que haya un aumento de peso y el consiguiente aumento de grasa en la región abdominal. De acuerdo con el Instituto del Sueño, el aumento de 1 cm en la circunferencia abdominal lleva al aumento de riesgo del 5% del índice de apnea obstructiva del sueño. “Este aumento de peso es perjudicial para la calidad del sueño”, alerta Jessica.
Los cambios hormonales de esta fase también pueden impactar directamente en la salud y en la apariencia de la piel. La dermatóloga Karina Mazzini explica que es común que la mujer en esta fase sienta un aumento de la flacidez, resequedad e incluso la aparición de arrugas más acentuadas. "Esto ocurre porque la reducción de los niveles de estrógeno disminuye la producción de colágeno, que es uno de los principales responsables de la elasticidad y firmeza de nuestra piel", relata Karina.
De acuerdo con la dermatóloga, en este momento, además de intensificar el cuidado diario, es importante invertir en procedimientos de bioestimulación de colágeno para rescatar la calidad y belleza de la piel. "Siempre es bueno hacer seguimiento con el dermatólogo, para que él indique los mejores productos y tratamientos para que la mujer enfrente bien esta nueva fase".
Además de los sudores y oleadas de calor, hay transformaciones físicas y emocionales que son provocadas por la cesión de las hormonas femeninas por los ovarios. De acuerdo con Gisele, uno de los tratamientos eficaces aprobados por la Food And Drug Administration (FDA) de los Estados Unidos son las preparaciones orales y transdérmicas de estrógeno con o sin progestágeno.
“Antes de indicar el tratamiento, vamos a investigar todo el historial de la paciente, para pasar una profilaxis indicada y que no cause efectos secundarios”, dice. La médica explica que otra opción es el tratamiento con estradiol y que esta hormona puede ser menos propensa a causar riesgo de tromboembolismo venoso en comparación con el estrógeno oral”, afirma.
Ya la cirujana-dentista Marlei Bonella, dice que muchos cambios pueden ocurrir con la salud bucal de las mujeres. La encía puede quedar enrojecida, la boca seca y el paladar alterado. Además, la osteoporosis, común en este período, puede alterar la densidad ósea en la mandíbula y llevar, si no se trata, a la pérdida de dientes. "La xerostomía - sensación de boca seca causada por la caída del estrógeno - también puede ocurrir. Otro punto es la estomatitis menopáusica, que hace que la encía quede pálida, seca o muy roja, y puede incluso sangrar", dice. "El cuidado en la alimentación es importante y consumir leche, queso, yogur, sardina, salmón, col rizada, brócoli, espinaca, enriquecidos con calcio, y buscar un tratamiento multidisciplinario, que integre al Periodontista, Ginecólogo y Endocrinólogo", destaca.
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