Las temperaturas aún son suaves, la radiación solar con menor intensidad y la piel menos bronceada, época perfecta para cuidar de ella y del cuerpo.
El invierno es la época en la que hay mucha demanda de tratamientos dermatológicos que dan vitalidad a la piel y para darle un cambio al cuerpo, promoviendo el efecto deseado. “Este período es excelente para realizar tratamientos con láser, peeling, aplicación de ácidos, rellenos y las personas invierten más en estos procedimientos”, afirma la dermatóloga y Miembro de la Sociedad Brasileña de Dermatología (SBD), Irene Baldi.
Las manchas que surgen post-verano, el propio melasma se trata en este período con resultados eficaces debido a que la luz del sol es más suave y facilita el tratamiento y la recuperación. “La descamación de la piel es más segura en este período, además de que no es temporada de playa, así que las manchas provocadas en la piel durante el verano, por ejemplo, pueden tener una mejor recuperación y quienes están de vacaciones aprovechan para cuidarse en este sentido”, explica la médica. Irene recuerda la importancia de seguir usando protector solar incluso en invierno.
Entre los procedimientos inyectables, las toxinas botulínicas suavizan las arrugas de expresión, tratan la flacidez de la piel, mejoran su textura, y los bioestimuladores estimulan la producción de colágeno y combaten el envejecimiento de la misma. Los láseres también son otro procedimiento en auge. “Además de tratar las manchas, hay novedades en el mercado que tratan la caída del cabello, poros dilatados, cicatrices, la textura de la piel”, dice Irene.
Para el cuerpo, la dermatóloga cuenta que también hay demanda para quienes quieren llegar al verano en forma y la radiofrecuencia, criolipólisis, mesoterapia, Emptiers y drenaje linfático son muy buscados en este período. “Ellos reducen los gorditos indeseados y se destacan por mejorar el contorno corporal”, puntualiza.


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